Página en Construcción
El Mensaje de hoy para ti
Historias con enseñanza
Contáctanos
Quieres conocer de Dios?
Alabanzas para la Gloria de Dios
Usted está aquí:

La palabra de Hoy:

Lo que hagas hoy va a repercutir sobre tu descendencia.

Elí era sacerdote de Jehová en Silo y tenía dos hijos: Ofni y Finees, pero aún siendo sacerdotes, nos dice la palabra que eran impíos y no tenían conocimiento de Jehová. (1 Samuel 2:12)

Llegaron a tal punto de incumplir con sus obligaciones y su respeto hacia Dios, que inclusive enviaban a su criado a "recoger" su cuota de todos aquellos que ofrendaban. Por cierto, de todo la mejor parte. (1 Samuel 2:16)

Peor aún, lo hacían en algunos casos por la fuerza y menospreciando el temor a Dios, llegaron a dormir con mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo. Y Elí, sabiendo esto, no tuvo la suficiente autoridad para reprenderlos. (1 Samuel 2:23-24)

Y es en este punto que viene la segunda parte de la palabra de hoy:

No permitas que Dios resuelva por tí.

... Por que si lo haces, las consecuencias pueden ser devastadoras.

Recuerda: Dios es tardo para la ira pero no le provoques. Es así, como decide que los hijos de Elí deben morir, aunque él rogase por ellos.(1 Samuel 2:25)

Que Dios no se arrepienta de ti.

"Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mi perpetuamente; más ahora digo: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me menosprecian serán tenidos en poco" (1 Samuel 2:30)

Que Dios no acabe con tu descendencia y tu familia.

"... Y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa" (1 Samuel 2:32)

O traiga ruina eterna a tu casa.

"Y el que hubiera quedado en tu casa vendrá a postrarse delante él (mi sacerdote fiel) por una moneda de plata y un bocado de pan" (1 Samuel 2:36)

Ahora que ya lo sabes, escucha a Dios y educa correctamente a tus hijos, con amor, disciplina y autoridad, pues tú que eres padre o madre, tiembla ante estás palabras de Dios sinó corriges a tus hijos a tiempo:

"Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios: y él no los ha estorbado." (1 Samuel 3:13)

No permitas que tus hijos vivan sin conocer de Dios.

Que Dios te Bendiga a ti ya tu familia por siempre.